O seu nome procedente do latín finis terrae, fin da terra; e punto final tamén do Camiño de Santiago. A singularidade xeográfica de Fisterra cautivou dende antigo a multitude de persoas que anhelaban asomarse á fin do mundo, onde a terra acaba e o mar comeza ou polo menos así o creron as lexións romanas ao contemplar o afundimento do sol nas súas augas.
En la antigüedad “A Costa da Morte” era denominada por los celtas como “Dutika Mere” (territorio de la muerte o de la desgracia) y por los Griegos como “Finis Terrae” (fin de la tierra). Según la creencia griega en esta costa el díos Helios, el sol, moría en lo que creían el fin de la tierra, tras el cual se encontraba el reino de Hades, díos de la oscuridad. A este reino se dirigían las almas de los muertos que debían pagar a Caronte o Charonte para que les cruzara el río Estigia. Para pagar el pasaje, a los muertos se les ponía un óbolo, antigua moneda, debajo de la lengua. Al otro lado del río les esperaba Hermes quien les ayudaba a cruzar la frontera del reino de los muertos.
En la antigüedad “A Costa da Morte” era denominada por los celtas como “Dutika Mere” (territorio de la muerte o de la desgracia) y por los Griegos como “Finis Terrae” (fin de la tierra). Según la creencia griega en esta costa el díos Helios, el sol, moría en lo que creían el fin de la tierra, tras el cual se encontraba el reino de Hades, díos de la oscuridad. A este reino se dirigían las almas de los muertos que debían pagar a Caronte o Charonte para que les cruzara el río Estigia. Para pagar el pasaje, a los muertos se les ponía un óbolo, antigua moneda, debajo de la lengua. Al otro lado del río les esperaba Hermes quien les ayudaba a cruzar la frontera del reino de los muertos.
Community Trips
Puerto de Fisterra → Breakwater → Cruz de Baixar → Playa de Langosteira → Farohttp://www.flickr.com/photos/alogblog/collections/72157624535742390/
A short walk, but one with superb coastal and ocean views, form
Fisterra to the lighthouse at Cape Finisterre - the end of the earth.View a description and more photos at A stroll to the end of the earth